Volviendo a la realidad, sigo aquí. Con mis problemas, inseguridades e inquietudes, no es sencillo pensar que la mayor parte de las veces las cosas me pasan al azar, o por suerte.
Me siento aquí, recordando lo que hice o lo que soy en este instante y me duele. No por la persona que soy, por la mujer que estoy hecha a mi temprana edad, sino por los brazos que aún sigo echando de menos.
Las camas me respetan, algunos hombres no, pero no les juzgo yo tampoco lo hago muchas veces. Un día me apetece acostarme junto a alguien sin que la idea del sexo ronde por mi cabeza continuamente, por el contrario la idea del buitre carroñero me envuelve, ganando todo para mi propio beneficio.
No soy mala persona,soy un desastre en diferentes aspectos o actitudes, pero sigo aquí, sin tener a nadie que demostrarle nada.
Algún día me sentaré frente a frente con el diablo, entremedias un Gin Tonic, teniendo como unico apoyo la certeza de que mis pesadillas se transformarán en recuerdos del pasado, seguirán ahí, es evidente pero... acomodadas y llevaderas.