Renunciar.
En el momento que entrasteis fuisteis completamente invisibles para mi, pasasteis desapercibidos. Cuando os tuve que servir vuestra conversación era el centro de atención de las pocas mesas que puede haber en un restaurante a las dos treinta de la madrugada.
Tu sandwich mixto salió antes, y educadamente no lo comiste hasta que salió su hamburguesa. Empatía, ¿conoces esa palabra? me sentía en tu piel a todo momento mientras el que aparentaba ser tu pareja te desvaloraba con un tono considerablemente alto. Yo, no lo hubiese soportado, diciéndote como vestir, como actuar o incluso despreciando el hecho de estar contigo.
¿Si tanta verguenza te daba por que no la dejastes, grandísimo hijo de la gran puta? La sangre me hervía por dentro y te juro que no pude evitarlo, en una servilleta cutre de las de ''gracias por su visita'' escribí claramente ''NO TE LO MERECES, LO SIENTO, NO SOY QUIEN DE METERME'' . Pasé quince minutos con el ridículo mensaje en el bolsillo.
El hombre pidió la cuenta, y amable y sonriendo pregunté : todo junto? a lo que con un suspiro y cara de agobio respondió: como siempre.
Mostraste un leve gesto de culpabilidad te levantaste y pagaste tu. Ya salias por la puerta y mi indicesión cambió, no voy a cambiar el mundo, pero si puedo cambiar el tuyo merecía la pena sacar a alguien de un infierno. Salí fuera y te entregué la servilleta, con la única convicción de que tu debilidad te haría enseñárselo y volver.
No fallaron mis pensamientos y mientras limpiaba los baños aparecistes '' te pagan por servirme y cobrarme, voy a volver lunes a hablar con tu jefe y vas a perder tu puesto de trabajo, y aún por encima te voy a poner una denuncia que tengo pruebas''. Estaba tranquila, yo, estaba tranquila, le dije que no era quien de juzgarle (es evidente) pero que si es por eso por lo que pierdo mi trabajo jamás me arrepentiría. Marchó cabreado, tu quedaste justificándole, notaba tu preocupación y te delataba el miedo. '' El tiene mucho caracter, nunca pensé que haría esto, le enseñé la nota para que se diera cuenta de que me trataba mal''. Sonreí, todas sois iguales, admitirlo ya por favor, daros cuenta, plantarles cara, ponerle huevos y tirar para adelante, '' yo sé las que pasé en mi vida como para mantenerme al margen de una situación así, si por eso tengo que abandonar el puesto lo haré''- así le contesté, así lo hice.