Me da vueltas todo en esta maldita habitación. Drogada aquí no se hace nada ¿verdad? Bueno siempre puedo imaginarme cosas pero ¿quién ha dicho que ya no lo he hecho? Puta mierda de sensación y qué bonita a la vez! Estar entre cuatro paredes y estar sometida a ti misma. Pensamientos que se acumulan uno tras otro y así continuamente, en cuatro días cambiará mi vida. Qué será de eso? Qué será de mi? No lo sé pero es inevitable el trastorno emocional compulsivo que me provoca pensarlo más de dos veces. Me mantengo a la espera, agitada y nerviosa, buscando no comerme el mundo pero dejar hueco en miles de corazones.
Dentro de tres minutos haré lo que hago siempre, lo repetiré una y otra vez pero hasta el mismo día que deje de ser rutina.
Hablo
de
cuatro
días.