Y en una semana cambian las cosas, escoges estar cansada y cambias de destino. ¿Cómo de te quedas si te digo que me marcho par ano volver? Impotente, así.
La niña que antes creías no querer, la que dormía contigo, la que se ponía hasta las cejas se evapora. Entiendo que digerirlo no haya sido fácil y que te pidiese pasar el resto del mes que me queda a tu lado lo hace aún más enrevesado pero, ¿por qué no? De todas las personas importantes que considero tener en mi vida sólo lo sabes tu.
Y creo que piensas que se te viene todo encima, que se te escapa el sol para no volver a salir, y hace menos de dos semanas brotaba en ti la locura de escaparte pero así mismo te faltaron huevos. Tenemos una historia de nada ni de nadie unos meses follando desquiciados entre mañanas y rayaduras entre una alterada práctica de trincheras demostrando el aguante, pero hasta aquí llegamos.
Y voy a decirte lo típico pero cierto, no es por ti.