Al final nos enseñan a pensar que todo es eterno, quizás por el miedo que tenemos a la muerte, a lo pasado y no lo venidero. Por veces pienso que todo es mentira, que la vida se dedica a ser un conjunto de sucesos sin aparente casualidad destinados a comerse a besos, atravesar muros y morirse en un estallido cómplice de tus duras idas, no venidas.
No os mentiré otra vez, pero mismo ordenador al igual que misma ubicación, me estoy pasando del límite establecido anteriormente sobre las pautas rectas de mi libreta. Año y medio, año? uno para ser exactos siendo descorteses.
Puta cortesía, que aun que en la vida me la pasé por el forro la tengo tan presente como obligatoria. Un cigarro, una copa, una cerveza (que ya ni me entra) un ya nos vemos que esconde hipocresía escrito en la frente. Sin ti, mi héroe, nada sería una piedra en el camino, un obstáculo uniforme parado en el medio del paseo para hacerme tropezar una y otra vez en la misma piedra, siendo incomngruencia, o sarcasmo, por que aun que fuese distinta me la hubiese tirado igual, en el pasillo, salón, cocina, aclaro que el baño es privado, que más me duele a mi que es donde cago.
Es tarde, no soy Bukowski, no estoy tan sola, pero las sábanas las moja quien dice ser mi marido, me dolería no estar
Burenas noches.
Me mudé aquí cualquier día del mes de enero no recuerdo muy bien el momento exacto, quizás incluso fuese principios de febrero, pero eso no importa, es relativo. Afincarme en una nueva ciudad nunca se me dio del todo mal, al menos tengo don de gentes, soy amigable e introvertida,  esta vez, admito que me costó y ahora no lo cambiaría por nada. 
Las calles no huelen a humedad, no es ese olor fuerte a piedra que rebosan las paredes de la vieja Santiago de Compostela (la cual hecho de menos), si no que se traduce en una sequedad apacible, nocturna. He salido en muchas zonas, pero esta me atrapó, día tras día, en sus cuatro bares que de vez en cuando me acogen. Lo más cerca que estuve de la libertad puedo decir que fue aquí, sin nadie que me espere al otro lado de la puerta, sin verguenza, sin razones ni motivos para no trasnochar. Que le puedo contar yo a una cerveza que no sepa, a un desconocido que busca conversación en los labios de otro sin interés alguno. Lo cierto, es que no sabría explicarme, pero por casualidades, errores o simplemente desacuerdos con el camino trazado, escogí un destino, venid a visitarme, por que me quedaré aquí durante un tiempo indefinido. 
pd: nos vemos en los bares.
¿Será otra vez capricho? Espero que no.
De nuevo estaba borracha, pero exageradamente ebria. Mis piernas fallaron en algún momento, pero nunca la cerveza, y apareciste tú, en el medio de cientos, de rostros sin nombre y de color oscuro, sin vida, sin llama en la que poder fijarme.
Humos y cubatas, sonrisas sin lágrimas. Clavé mi mirada en la tuya, ¿habías pasado desapercibido todo este tiempo?, si. No sé si fui injusta queriéndote de repente, besándote de repente y robarte como una gata sin gato. 
Odio la sensación del alcohol de por medio, no me explico, me sale mi otro yo, el revolucionario, el diablo que me quema dentro. 
Me gustan tus revoluciones, tus rayas en la ceja derecha, tu forma de agarrarme sin haber follado, sin desgastar sábanas ni manchar el colchón. Y te tengo ganas, irrefrenables ganas de verme comiéndote sin mañana. Olvídalo, quizá, sólo sea un capricho a doscientos kilómetros por hora. La incertidumbre, la ansiedad, mi impaciencia, mi mente ninfómana contra tus pocas ganas.
En algún momento de estos últimos meses llegué a pensar que no volvería a escribir de nuevo aquí. Me alivia y reconforta la idea de poder volver a sentarme entre cuatro paredes reflejándome en una pantalla.

De nuevo yo, mismo ordenador, diferente localización, hombres, camas y personas. Auténtica comodidad instalándome en la Calle de la Libertad dentro de la puerta roja viviendo en soledad. Lo voy llevando, o sobrellevando, por que cuesta, cuesta verte a ti misma todos los días delante del espejo, de la nada. Cocinar para uno, comprar para uno, y comida para el gato, si, Hitler murió hace ya mucho tiempo, no pretendo ni recordarlo, dañaría cada neurona que aún me queda viva después de estos días. Humphrey, así le llamo. 
Estoy perdida, os lo juro, ese punto exacto de ansiedad que entra mimosamente inhabilitando los buenos momentos. Se me pasará, siempre digo lo mismo. Siempre actúo igual.
Hombres hombres hombres y más hombres y me meto con el equivocado en cama durante seis odiosos meses, aún me estoy recuperando. Y luego otro, y luego otro capricho por el que otra vez estoy prendida, de su sexo, su sudor y su sonrisa, uf miento cada vez que digo que puedo llegar a querer por que sé que no es así. Llegará otro, y ya sabréis lo que pasará, de oca a oca y tiro por que me toca. Hasta que años me tocará vivir? PUTAS preguntas sin sentido poco menos intelectuales que las que se preguntó en algún momento Freud. 
Buenas tardes.
Me volvería loca intentando encontrarle solución a mis problemas emocionales, por eso no busco motivos para hacerlo. De nuevo, os hablo desde el mismo ordenador pero con diferente localización, el mundo seguirá dando vueltas a tiempo irracional y yo, no paro quieta queriendo imitar su ritmo. Idas y venidas, todos las tenemos, pero igual no tan repentinas, igual no tan drásticas.
Es curioso el funcionamiento de la gente, el cual al fin y al cabo lo comparo siempre con las náuseas y el vómito. Explicándome: cuando se revuelve el estómago y sube la bilis amargando tu faringe, dejándote un mal sabor de boca para luego expulsar toda la mierda que te molestaba ahí dentro, como una presión fuerte que al rechazar, el cuerpo se siente aliviado, simétrico a su comportamiento. 
Al parecer nos vemos, nos conocemos hablamos y el futuro obliga a que nos olvidemos entre nosotros. La distancia, en cambio crea lazos artificiales e informáticos entre semejantes. Por un instante creí tener la impresión de que me dolía, que algo se retorcía dentro, pero no, fue sólo un susto. Nunca se me olvidó no echarte de menos.

Ou, 21 de feb. (hoy tampoco es día de los enamorados)
Cuando le conocí no me sorprendió su 'café cortado' ni su aspecto físico desaliñado, tampoco su carácter y aun que parezca increíble no me había fijado en su forma de fumar. Por el contrario me fascinó su mirada obscena, las mil caladas a un cigarrillo, su inteligencia, todo lo que me revolvía el estómago a las cuatro y media.
Por que evidentemente lo primero fue un café, los siguientes chupitos de whiskey, mis confesiones contra sus pocas palabras. Me enamoré de su modo de vida, el desastre del momento y la incapacidad de nuestras relaciones sexuales. Adoro su casa, cada pequeño rincón detallado de su casa me enloquece, incluso el arte de dejar el polvo sobre los restos que quedan de sus obras.
Sin conocerle antojaba nervioso, distraído, bohemio, trastornado. Lo sé, una descripción fuerte para una personalidad aparentemente normal, tranquila e inestable. Me recordaba a mi, cada movimiento o forma de tocarme me excitaba, me excita.
Me encanta recostarme a su lado y mirar películas que creía inexistentes. Buenos guiones, largos argumentos, sin color, todo preparado para que nuestra historia sea contada por algún escritor francés que pretende dar el salto a la gran pantalla.
Sonábamos sin necesidad de soundtrack, bebíamos más rápido que las agujas del reloj, nos sobran a día de hoy temas de conversación, cuentas pendientes o bocas que escupan sobre nosotros. Por que entiendan que a mi me da igual verme con un hombre que me dobla la edad incluso en madurez.
Entonces me miraste, mojé de nuevo las bragas, se me encogió el infierno y desarmada sólo pude pronunciar una frase imitando el sentimentalismo de Dolan en sus films: '' si yo no me fuese y todo lo bueno acabara, no sería una historia para contar, a quién le siguen gustando las películas que acaban bien?''.

Volviendo a la realidad, sigo aquí. Con mis problemas, inseguridades e inquietudes, no es sencillo pensar que la mayor parte de las veces las cosas me pasan al azar, o por suerte. 
Me siento aquí, recordando lo que hice o lo que soy en este instante y me duele. No por la persona que soy, por la mujer que estoy hecha a mi temprana edad, sino por los brazos que aún sigo echando de menos.
Las camas me respetan, algunos hombres no, pero no les juzgo yo tampoco lo hago muchas veces. Un día me apetece acostarme junto a alguien sin que la idea del sexo ronde por mi cabeza continuamente, por el contrario la idea del buitre carroñero me envuelve, ganando todo para mi propio beneficio.
No soy mala persona,soy un desastre en diferentes aspectos o actitudes, pero sigo aquí, sin tener a nadie que demostrarle nada.
Algún día me sentaré frente a frente con el diablo, entremedias un Gin Tonic, teniendo como unico apoyo la certeza de que mis pesadillas se transformarán en recuerdos del pasado, seguirán ahí, es evidente pero... acomodadas y llevaderas.
Renunciar.

En el momento que entrasteis fuisteis completamente invisibles para mi, pasasteis desapercibidos. Cuando os tuve que servir vuestra conversación era el centro de atención de las pocas mesas que puede haber en un restaurante a las dos treinta de la madrugada. 
Tu sandwich mixto salió antes, y educadamente no lo comiste hasta que salió su hamburguesa. Empatía, ¿conoces esa palabra? me sentía en tu piel a todo momento mientras el que aparentaba ser tu pareja te desvaloraba con un tono considerablemente alto. Yo, no lo hubiese soportado, diciéndote como vestir, como actuar o incluso despreciando el hecho de estar contigo.
¿Si tanta verguenza te daba por que no la dejastes, grandísimo hijo de la gran puta? La sangre me hervía por dentro y te juro que no pude evitarlo, en una servilleta cutre de las de ''gracias por su visita'' escribí claramente ''NO TE LO MERECES, LO SIENTO, NO SOY QUIEN DE METERME'' . Pasé quince minutos con el ridículo mensaje en el bolsillo. 
El hombre pidió la cuenta, y amable y sonriendo pregunté : todo junto? a lo que con un suspiro y cara de agobio respondió: como siempre. 
Mostraste un leve gesto de culpabilidad te levantaste y pagaste tu. Ya salias por la puerta y mi indicesión cambió, no voy a cambiar el mundo, pero si puedo cambiar el tuyo merecía la pena sacar a alguien de un infierno. Salí fuera y te entregué la servilleta, con la única convicción de que tu debilidad te haría enseñárselo y volver.
No fallaron mis pensamientos y mientras limpiaba los baños aparecistes '' te pagan por servirme y cobrarme, voy a volver lunes a hablar con tu jefe y vas a perder tu puesto de trabajo, y aún por encima te voy a poner una denuncia que tengo pruebas''. Estaba tranquila, yo, estaba tranquila, le dije que no era quien de juzgarle (es evidente) pero que si es por eso por lo que pierdo mi trabajo jamás me arrepentiría. Marchó cabreado, tu quedaste justificándole, notaba tu preocupación y te delataba el miedo. '' El tiene mucho caracter, nunca pensé que haría esto, le enseñé la nota para que se diera cuenta de que me trataba mal''. Sonreí, todas sois iguales, admitirlo ya por favor, daros cuenta, plantarles cara, ponerle huevos y tirar para adelante, '' yo sé las que pasé en mi vida como para mantenerme al margen de una situación así, si por eso tengo que abandonar el puesto lo haré''- así le contesté, así lo hice.
Escríbobos de novo dende o mesmo ordenador de fai un ano. Agora poñédebos a recordar, por que xa pasaron outros tantos rapaces por estas letras.
Fálobos do puro vicio, da atracción, alcol, haxís, sexo do máis salvaxe, fálobos do sin razón de atoparme aquí, na casa de Mahi.
E complexo e tamén duro volver querer, sentir o que antes él me provocaba. Son rehiteradas frases sen sentido algún, só pra que o saibades, que quero estar con él.
Volvo estar sumerxida neste mundo virtual pra contar as miñas tristuras, penas, doenzas e  alegrías.
A medida que pasa o tempo a miña estabilidade emocional non só é un diagnóstico senón unha realidade. O  xeito de actuar, de correr cando alguén me proporciona un resquicio de cariño, unha oportunidade de compartirse. Escapar buscando motivos ou excusas pra facelo, pra non sentir ou tentar deseñar un esquema cerebral que me ensine a actuar.
Tras dos meus pasos non se marca unha liña recta, vense idas e vidas, Vida, esa que me afoga e me gusta cando me como o mundo. Entón decátome que afogarme en alcol tampouco paga a pena recoñecendo que o mono é o que motiva os meus cambios repentinos de humor, a bipolidaridade, o odio corrosivo que engule o amor.
Felicidade, cousa que decidín pero non atopei, cousa que vin, que se mesturou co sangue das miñas entrañas buscando iso que aínda non sei que é pero fíxome fuxir.
Ti meu pai, o maior trauma, ti, miña nai miña devoción, miña alma inexistente, miña luz, miña incorporación, miña loita e valentía, miña referencia, miña constancia, meu apoio. Medra a paixón e non distingo a tenrura. Soltar quérotes sacrificando a integridade dos pensamentos máis íntimos sen estar consciente e segura do que os meus beizos entonaban.
Intensidade, lema gravado na fronte, lema escrito no peito. É tanta que se acumula, taquicardias, adrenalina que desborda. Non me queda dicir nada, folgos tardíos de vagas esperanzas.

Pensar, as veces tan doado e outras tan enrevesadamente complexo, e ti, fasme pensar. 
O xeito de coñecernos foi o máis común nos tempos que corre, as redes sociais, aínda que aos nosos netos teñamos que contarlles unha historia diferente.
Pasaches dunha pantalla a ser real, ao licor café conmigo, as películas, bicos, caricias, abrazos... Fasme sentir especial, boa persoa, fasme sentir que iso é o que buscaba.
Pasaron moitos homes pola miña vida con tan só vinte anos, homes aos que crín querer, homes menos homes ca outros e comezaba a ter medo. Medo por que dende hai uns meses a miña sensación era de vacío, de foder por pracer e diversión, de nunca aterme as consecuencias. 
Agora estás aquí, e voltame a pasar. Esa angustia inexplicable de non terte conmigo a todo momento, ese mal estar no estómago pensando que será do futuro aínda que realmente non me importe. 
Atopo a sinceridade nos teus ollos, esa que nunca atopei con outra persoa. O teu saber estar, falar, ese xeito de follarme sentindo cada movemento.
Encántasme e non sei como expresalo ou dicilo sen que soe tan cursi como realmente o é a situación, na que en dous días atópome tola por ti. 
Tola por que me digas que o deixarías todo, tola por ti, por min, por SENTIR.
Seremos nómades, pero atoparemos o fogar un con outro, prométocho. Eres meu, e non de ningures.
Buenos días desde aquí, desde tierras gallegas. Estaba desayunando y me di cuenta realmente de lo mal que lo llegué a pasar en Inglaterra.
Ansiedad, escalofríos, angustia, miedo, incapacidad e impotencia. Rabia acumulada, una tras otra, hipocresía sin honor continuamente, y me duele hoy aquí sentada recordándolo.
De acuerdo, ahora sé que puedo sentarme aquí y tener el valor de decir que lo intenté pero es que allá no está mi familia, ninguna, ni amigos, que pensé tenerlos.Maldita locura! Bendita cabeza!
Júrame que detrás de toda esta gente se esconde tu deseo. Esas ganas inmensas de arrancarme la ropa a mordiscos o ser irónico defendiendo tu postura pija frente a una punki de ''mierda''.
Por favor, mírame a la cara y dime que no, por que al contrario que tu, yo soy incapaz, cojo y me voy. Subo al coche contigo borracha o no, pero siempre decisa, y lo que pasa es que puede que mezcle demasiado y acabe follando sin enterarme en un camión de marca volvo con literas. Que polvo tan poco aprovechado que aún me sigo maldiciendo a mi misma. 
Y cuando acabas me susurras que soy tu preferida, quizás como se lo dices a otras que no son tu mujer, me debilito y te beso el cuello. No puedes evitar esa sonrisa de medio lado apartándome y asegurando con descaro ''eres así de dura?''.
Y llego a casa y me pongo a pensar, por que claro, evidentemente las borracheras bajan, acaban después de la resaca y nunca se sabe si haces bien o mal, pero yo con la cabeza bien alta que nunca me arrepiento, al fin y al cabo ese viene siendo el problema. Que no me importa un anillo ni dos hijas, incluso que seas un prepotente diciéndome lo que te viene en gana para hacerme sentir mal.
No tengo la culpa, por eso te pedía que me juraras que no fui sólo un polvo, por que sin decírtelo te esconderás entre mis preferidos cuando me repetías una y otra vez:
- que haces tu aquí conmigo?
- eso lo debería de preguntar yo, no?
- que haces con un tipo de cuarenta años, estás muy cachonda?
- ... que haces tú conmigo si hace un momento era la punki de mierda.
- ponte un vestido y te invito a cenar.
- tengo vestidos.
- vas aparentando ser una rebelde con vestidos en el armario.

Y vuelves a repetir inconscientemente:


- qué haces aquí conmigo? - me besas de nuevo, el polvo es cíclico, por que me muerdes el piercing y soy tuya de nuevo, una y otra vez. 

Voy a dejar el tema por hoy, ya tengo las bragas mojadas tan sólo con recordarlo.

Ayer estaba en tu coche y hoy aquí,
y digo en la parte trasera, dónde me gusta fingir. 
Correrme joder, sin prisa, con pausa y hachís. 
No importa, que tengo un problema, lo admito,
renaciendo cuando bebo, y follando mientras grito.
Confundo nombres pero no polvos,
vomito y vuelvo a ser yo.
Lo peor es que todo es un muro cíclico,
entre cubatas, falsas sonrisas mezcladas con inocentes guarradas.
Dicen la hipocresía está al orden día
cuando paseando con tus hijas me miras, 
recordando el sudor sobre el cuero, en cueros,
desgastando los que nos queda de cuerpo.
Saliva, que la tuya sabe a nada 
y mi lengua se desliza para hacerte otra mamada.
Pido perdón, crecí buscando ninfómana en el diccionario,
subiendo a escenarios, para contárte
que es menos puta la que no corre,
con el orgullo por delante,
sin rendir cuentas a nadie.


- Me encontraba a su lado sin sentir. Se me da tan mal expresar emociones, o simplemente tenerlas. Para mi es follar, mezclar fluidos y culminarlo con unas caladas compartiendo el mismo cigarro. La respiración agitada combinando el sudor de mi pecho delataban que había sido un buen polvo, ¡que cerdo, cuánta hipocresía!- pensaba una y otra vez para mis adentros. Fuiste mi refugio de tres días, mi calidad de vida integrada en la parte trasera de un coche, sin compartir cama, sin decir palabras más que nada. Nos dimos cuenta de lo semejantes que éramos y no nos costó vernos desnudos el uno al otro. El pudor es el peor de los enemigos y tú el peor de los míos.
Falta de tacto, ternura, posicionándote mientras repetías que tan sólo fue sexo, tenías razón. No voy a cruzar la línea que impusiste, los trazos que marcaste por mi cuerpo. Me hiciste sentir tan viva, y por eso te agradezco, ya que con eso me doy por servida. 


Por qué te echo de menos y en realidad nunca nos vimos en serio. Sigo maldiciendo el día, las estrellas (que me bebí) y el coche, ¡qué incomodidad! Como nos gusta jugar y a ti que bien se te está dando. lo digo con ánimo sin ofenderme a mi misma, que me encuentro en cueros. Digo envuelta en cuero, así como en fin de año, con la cara de idiota que se me quedó al verte marchar con el pivonazo de la espalda abierta, no me dolió y puedo llegar a apostar que no sabía follar.
Me miro y te veo, el retrovisor lo espió todo y mis ganas ya no son las que eran. Lo digo por que me confundo malamente con mis intenciones que nunca fueron más que te dieras cuenta de que puedo con todo. Mírame pijo de verde, pero mírate tu que acabaste con una punkarra, y cuánto te gustó, cuánto me embaucó.
Tu castellano con acento madrileño me recordaba el por qué una vez yo dejé de hablarlo, al igual que tu fular rodeándote el cuello pidiéndome a gritos que  lo sacara para comerte el cuello. Estar sentada en esa silla con tus manos arrastrándose entre mis piernas me convencía una y otra vez para largarme contigo en el coche, pararnos en el lugar de siempre.
No sé si alguien de los que estábamos en la mesa escuchaba tus inadecuadas guarradas hacia una chica, que en este caso al ser yo esa chica me ponían a más de mil. Dejarse llevar? Hasta que punto? me pregunté. Que idiota, en realidad mi pregunta siempre fue por qué no?.
Maldito Quique Gonzalez con su ¿cuando vas a venir otra vez por aquí?, por que aun que tú no lo sepas esas cosas son las que se quedan en mi cabeza, como el 'Abrázame' que nunca fué de Iván Ferreiro. Es ahora mi culpa? eso de escuchar love of lesbian y ser amigo de Antonio Vega.
Eres tú con tus estúpidas gafas de pasta y tu inocente sonreír de niño pijo, lo de manipularte como bien dice tu primo está siendo difícil esta vez, en cambio, a ti, se te da de puta madre. Como decía antes, lo que me llevó a follar en el capó no fue por añadir uno más a la lista si no por las muchas reglas que me pasé por el forro al estar contigo, señor agente.
Volvo escribir dende a miña habitación, chea do fume de haxís e ca cabeza dándome miles de voltas por culpa da borracheira que collín onte a noite. Volvo as andadas e non me dan os días, ao igual que os cartos. Pero e que séntome tan ben, sendo eu sen a penas aterrizar, sendo quen son e quen non quixen ser xa non está.
Puto dobre exacto, puta sombra de dúas persoas.

Levo xa anos escribindo as miñas paranoias mentais neste blogger, teño medo que algún día alguén sexa capaz de leelas e aparezan dous homes na porca trincándome por problemas mentais (sin coñas). Hoxe volven a ser as dez da mañá en Eastbourne pero os aires respiran tranquilos e o vento e cada vez máis frío, aínda así, non me importa. O venres acaba miña peripecia, acaban as gañas de comer o mundo e regresarei ca cabeza alta pra o sitio que me pariu e me veu medrar, que sinceiramente é o que máis quero, cánto importa a familia! (descubrín) O teclado segue sendo inglés pero por algún escuro motivo agora cando premo cada botonciño está situado a forma española, mira! podo escribir tantas ññññññññññññññ como queira! e tils´´´´ jajajaja xa dixen eu que me tomarían por tola. O primeiro que quero facer ao chegares vai ser unha tatuaxe, nin de ida nin de volta, senón ca miña tatuadora, O sangue da miña dor, e a miña bandeira de Lupe Gómez así de claro pero non máis alto.
Joder, sempre me pasa o mesmo que me revoluciono a escribir e as palabras xa nin xeito teñen cando son así... Así como ? con tanto sentimento e ledicia con tanto amor de parte miña. Contigo e sen min falando coma sempre, contra Lois. Agardando impaciente volver ter ese libro nas máns!
Dez da manha, Eastbourne, dia do meu cumpreanos, disque xa fago uns cantos. Falando co axudante do pintor ingles que era adicto a fumar heroina, arranxar fiestras e pinchar en discotecas. Fumando marihuana pra sentarme logo no ordenador sen acentos que rexeita a palabra espanha, e comenzar a fluir desta forma. O corpo trememe e tenho espasmos, pero os meus dedos gananlle velocidade as palabras que pensa o meu cerebro. Bueno estou mentindo, case nin puiden teclear a ultima palabra, volvo cas alucinacions.
Ves? isto era o que vos estaba tratando de explicar, aqui a maria faiche comunicarte contigo mesmo, dalgun outro xeito tamen deixar de ser. 
Todo che entra como xeo, estou tan arriba que nin sei o que estou escribindo.
They call it weed, high.
15 octubre. (teclado ingles, sin acentuacion, sin espanha, sin nh, pero sigo siendo la misma mientras sea el. Solo cuando me gusta escaparme huyo hacia la homosexualidad)

Hoy tus labios saben a vino, tu saliva a tacabo, y de tu boca salen palabras para excitarme. El sensual movimiento del sujetador resvalando intencionadamente por tu hombro me pone enfermo. No estas desnuda, pero me gusta imaginarte. Un tu y yo siendo uno. Un sudor nuestro, caliente, con esa atraccion que crece.
A estas alturas de ni vida no puedo afrontar un dia sin tus sonrisas. Solo con el ir y venir de tus dedos acariciandome la espalda hace que sea inebitable la locura.
Tengo claro que antes no te pensaba, probaba a robar tu cama, pero ahora estoy en cueros, frente a ti, frente al espejo y no puedo apreciar el futuro.
Quiero recordar que lo tuve contigo aunque nunca sucediera.
Anclada a mi cabeza, atravesando ,mi corazon.
Hoy me haces falta y te encuentras a mi lado. Manhana despertare con tus labios sabiendo a mi, sin ropa, pero sonriendo. 

Lois.
Estiven deste xeito tantas veces, exposta a tanta sinrazon e querendo desaparecer deixando toda a monotonia atras.
Agora que o fixen, que xa pasaron esos catro dias dos que falaba atopome perdida, atopome fora de min, de ti e de lugar. Tento atopar sorrisos complices en rostros amigables, pero so podo comprobar que a xente aqui esta feita e criada con arrogancia, raiba desprezo. Aprendin dende o terceiro dia que non existe a palabra honor saindo da boca dun ingles por que non saben o que significa. 
Tan so son unha meninha con grandes pretensions na vida, que se lanzou ao mundo sen brazos dunha nai que agora poder apertar ao sentirse tan soa.
Tenho o alento cheirando a tabaco despois de roer na ansiedade toda a noite, por non dicir todo o dia. Aumenta o ritmo cardiaco cada vez que penso no que puido ser nesa outra terra que tanto me quixo, e nesta nova que nin me conhece, non sabe do que son capaz.
Un constante vai ven sen sentido unha meditacion fronte a loita interna de darme por vencido, un amor do que non estou segura de ter ao non posuir corazon e un valeiro inmenso que volve cada vez que te penso.
Sumalle que non sei que son, que non saben a que ano pertenzo e que a vida rixese por numeros.
Como te estas sentindo pregunta? Esboza unha falsa sonrisa ao contestar ben. E repetindo unha e outra vez, are u ok?
Me da vueltas todo en esta maldita habitación. Drogada aquí no se hace nada ¿verdad? Bueno siempre puedo imaginarme cosas pero ¿quién ha dicho que ya no lo he hecho? Puta mierda de sensación y qué bonita a la vez! Estar entre cuatro paredes y estar sometida a ti misma. Pensamientos que se acumulan uno tras otro y así continuamente, en cuatro días cambiará mi vida. Qué será de eso? Qué será de mi? No lo sé pero es inevitable el trastorno emocional compulsivo que me provoca pensarlo más de dos veces. Me mantengo a la espera, agitada y nerviosa, buscando no comerme el mundo pero dejar hueco en miles de corazones.
Dentro de tres minutos haré lo que hago siempre, lo repetiré una y otra vez pero hasta el mismo día que deje de ser rutina.
Hablo
de
cuatro
días.
1.
El primero pero no el último con el mismo. Mezclamos ganas, pero también lágrimas y tristeza tropezando una y otra vez con nuestros sentimientos, que al no ser mutuos marcaban recelo.
Creo recordar que fueron tres o quizá cuatro, las noches dan para mucho, pero más motivadas son las mañanas. Y me acuerdo de su cuerpo, de su tacto y de su espalda, que pocas veces me pasa. Nuestro sudor y su forma de ver las cosas. '¿Qué pasa cuando se juntan el fuego y las llamas?'- decía el sin ironía alguna.
Después de salir de aquel cascarón en el que me sentía encarcelada le encontré a el. Pura energía, vitalidad, pasión y un control sobre sus movimientos, ¡aún no logro comprender como cabía tanto en aquel hombre de poca estatura!. 
Fui un tanto imbécil al mismo tiempo, en aquella época me sentía débil y no sabía lo que era separar una relación sexual de una amorosa, y me enganché en un día, pero no tardé dos en adivinar como se sucedía el juego. este que continúo en camas ajenas, repitiendo o probando cosas nuevas.
Quiero decir, que desde ese mismo instante supe que el sexo estaba echo para mi y debía de compartirlo. La gente se desmelena con el sexo, se lo pasa bien, no piensa, se despreocupa, una forma de desconectarse. 
Y digo el primero pero no el último por que de algún modo era su calentón. Sabía que podría coger el teléfono en cualquier momento, llamarme y tenerme en su puerta si no en 5 minutos una hora, lo que le costaba llegar al tren, por que su portal ya lo tenía en el punto de mira. 
No voy a citar nombres, no estaría bien, cada uno guarda sus secretos e internet guarda los de todos, por lo tanto no me hace sentir peor persona escribiéndoos lo que deberíais de repetir una y otra vez todos los días para ser más humanos, para conoceros y no censuraros.

Nos íbamos rompiendo el uno al otro poco a poco. Todo era paralelo, no hacía falta tener que plantearse más ni convencer al destino por que ya estaba firmado.
Una atracción permanente un subidón constante, un sexo sucio y descabellado. Apartemos la irrealidad un rato, por que a los dos nos va hacer daño, como cada esquina y no en lo alto de un faro, en un prado romántico, si no borrachos en cualquier ruidoso festival cuando todo puede ser cíclico. 
Digo cíclico por que aún permanezco aquí y ya pienso en el reencuentro. Se detendrá una y otra vez el tiempo y ya nos habremos follado a medio barrio pero dará igual, cada segundo de nuevo contigo será, no rememorar, sino revivir. Revivir-me.
Las noches aquí son frías al igual que el café que descansa sobre la mesita de noche. Son tan frías que me gusta abrir la ventana de par e par y sentir como se me eriza la piel, como los dedos se me agrietan y cada parpadeo se más débil. Lo hago para notar esa sensación de estar vivo, para que mi cuerpo reaccione ante estímulos fusionándose con calidez con la que la sangre recorre mis venas.
A veces miro al gato negro que acostumbra a sentarse inmóvil sobre el balcón de mi vecina. Otras, mientras tanto, me gusta tocarme observándola en el probador. No sé nada de ella, ni ella de mi, es un juego entre desconocidos, llámenme maníaco pero me da morbo la noche.

Cuando dan las doce todo parece legal, ¿por qué? por que nada se ve pero tampoco nadie se esconde. Entre la espesura y la negrura envolvente tan característica para los que nos gustan las horas de nadie existen los bares. La música forma parte de eses antros de barrio bajo en los cuales las copas se sirven baratas y sus camareras asienten siempre con una leve sonrisa sin saber a penas negar nada al caballero que se sienta detrás de la barra. Hacen que me relaje como en casa, en mi sillón aquí sentado, pero con la compañía del humo de los cigarros de otros amantes de la nocturnidad.

Las noches siempre olieron diferente, tienen ese aroma especial a vicio, descontrol, ansiedad y melancolía. Suelo frecuentar los mismos lugares y siempre solo, dándole la mano a la sinrazón del destino acompañado del 'que pasará después', nadie puede interrumpir mi ritual. Son varios años siendo esclavo de esta moda que nunca pasa, nunca se deja de llevar y por eso nos atrae con benevolencia hacia sus más remotas entrañas para luego no dejarnos escapar.
He tenido días en los que las noches han sido tan comparables con la heroína, tanto como la última vez que me pegué un viaje. Suelo decir que puedo dejarlo cuando quiera, que está en mis manos y no en mi cabeza pero no es así, ni el polvazo más salvaje, ni la borrachera más inconsciente imitan la sensación de levitación, de ser y no estar y de amar la nada como lo hace mi pequeña, la que siempre será mi heroína.
Entonces vuelvo a recostarme sobre mi sillón recordando (por que nunca sueño) que pasó la semana anterior, que hice anteayer y caen las horas hasta que vuelve mi eterna aliada, que me llama a gritos desde su descomunal agujero, proyectando la insistencia, calcando meticulosamente el mismo trazado del mapa en mi cabeza.
La conclusión aquí es la siguiente, no estoy tan solo. Tengo dos fieles amigas que nunca me darán la espalda, por que nunca se escuchó que el sol dejaría de ponerse ¿verdad? 
Son las doce. 

senci-YO

Ese avión sin parada y con destino. Ir y venir sabiendo a dónde, y te encuentro. Estás buscándome sin aparente resultado, pero ahí estoy yo, frente al espejo tocando tu mano. Quiero que me recuerdes así, acariciándote la espalda, recorriendo tu cuerpo, jugando con tus manos, esas que disipan tanto calor y placer.
Entre ventanas, entre noches oscuras, entre amaneceres llegando al final y siempre acabando sumergidos en el mismo vaivén de locura, cristales rotos, coches húmedos, bragas mojadas.
Qué fácil es llevarme por el buen o el mal camino, siempre dejándome llevar, siempre rompiendo reglas y acatando otras tantas, siempre de peón en peón hasta que te encuentras con el rey. 
Me muerdo, te muerdo y no necesitamos ni la piel, ni el calor ni el frío con la cama nos llega, cuantas porquerías se nos da por hacer en tal superficie.
Y caigo al vacío sin suelo continuamente, sin nada que me pare, por que no sé frenar, no tengo espuelas, no tengo ya pajas mentales que no sean desde tu entrepierna.
Robar o quedarme sin nada que no tenga tu olor, por eso decido rebuscar entre tus recuerdos, en todo lo que eras y eres tú o tú sin mi y me encuentro porno. ¡Guarro! Como me chifla, como me engancha una y otra vez encima de una batería, bajo la mesa, sobre la repisa, con zulú de fondo. 
Puede que no entendáis nada leyendo, si es que alguien lo lee realmente por que entiendo que esto es hablar conmigo misma, expresarme, soltarme y no busco comprensión de nadie por que no la hay, solo un amasijo de vivencias esparcido formando frases con letras, con mis dedos tan delincuentes como el de cualquier mujer, con mis manos tan manchadas como las tuyas y con mis ojos tan cansados como el que se le da por acordarse de mi. Soy impensable.

Hoy me apetecía volver de nuevo, renacer. Si, he leído que emborracharse es el despertar renacido en cada uno de nosotros, la evasión continua del tiempo mediante esa substancia tan accesible y legalizada para hacer disparar sentimientos y vibrar emociones, así le conocí. Salí de un lío para meterme en otro y quizá ahora esté más enganchada y me cueste partir, por que de eso se trata marchar sin dejar cabos sueltos y desgraciadamente sigo esparciendo mis raíces allí por donde voy. 
Me encuentro bien y a la vez mal, no sé lo que me espera lo que me depara el resto de mi vida o quién puedo llegar a ser teniendo que cuidar de mi misma, me queda el consuelo de que dormiremos bajo la misma luna y con el recordatorio del mismo estruendo de colores por los fuegos artificiales.
Todo fluía tan bien y fluye... que si me dices quédate prefiero despertarme a tu vera. Me gustan los despertares, el sexo, tu sudor tu forma enrevesada de peinar el pelo y tu confianza.

La primera vez que nos conocimos esperaste hasta las diez de la mañana para robarme el primer beso con nuestras caras ya descolocadas, no sé si por la fiesta, por la ingesta de alcohol ajeno o por la incertidumbre que se removía en mi estómago pensando como sería tu forma de actuar o de follar.
No me martirizo más recordando esa noche irrepetible y maravillosa que tanto voy a añorar.

La segunda vez supera a la primera o por ahí está el límite, ese del cual carecemos. ''Discreción'' dice, eso que nosotros tan poco conocemos y que tan por culo nos daba al ser cazados uno encima del otro en plena alameda por un ''yo no he visto nada''. Me envolvía cada vez más ese aroma, ese nuestro sexo, esa nuestra forma de ser cuando estamos juntos un desastre a lo grande siendo responsables, y de fondo los Suaves follando lento, échale imaginación.

Me siento tan bien en casas diferentes, en camas nuevas en rincones por descubrir... pero sé que si mi destino no estuviese marcado, me acomodaría en este sofá, en esta manta de vaca con este ordenador sobre mis rodillas.

Volveré, Paula siempre vuelve.
Y en una semana cambian las cosas, escoges estar cansada y cambias de destino. ¿Cómo de te quedas si te digo que me marcho par ano volver? Impotente, así.
La niña que antes creías no querer, la que dormía contigo, la que se ponía hasta las cejas se evapora. Entiendo que digerirlo no haya sido fácil y que te pidiese pasar el resto del mes que me queda a tu lado lo hace aún más enrevesado pero, ¿por qué no? De todas las personas importantes que considero tener en mi vida sólo lo sabes tu.
Y creo que piensas que se te viene todo encima, que se te escapa el sol para no volver a salir, y hace menos de dos semanas brotaba en ti la locura de escaparte pero así mismo te faltaron huevos. Tenemos una historia de nada ni de nadie unos meses follando desquiciados entre mañanas y rayaduras entre una alterada práctica de trincheras demostrando el aguante, pero hasta aquí llegamos.
Y voy a decirte lo típico pero cierto, no es por ti.

Acabo de despertar con una resaca bien gorda, tengo las sábanas pegadas al cuerpo, quizás son los restos de licor café que bebí ayer o el sudor del sexo que practicamos a noche. Quiero pensar que todos nuestros días juntos sean así.
Quise encender un porro para calmar la ansiedad que siempre me provoca al día siguiente la borrachera, pero no pude fumarlo. No puedo fumarlo, cuando di la primera calada mi garganta ardió y mis pulmones estaban sofocados.
Continúo la endiablada carrera que mantenemos para ganar el premio al más desastre. Ambos somos iguales, si tu vas de 'm' yo ya me descalzo para sentir el frío del asfalto. Mis ojos pintados de negro siempre van emborronados después del segundo cubata, mi cara se descoloca y tu bailas con una silla en una pista vacía.
Hoy me levanté así, dándole vueltas a todo y no queriendo pensar en el futuro siendo inebitable, que ocho horas tan insoportables me van esperar encerrada en estas cuatro paredes esperándole.
Acabo de despertar ... y todo se mueve en forma de espiral.
jump MOTHER fucker JUMP

Love of Lesbian - 1999



Hoy es lunes. No martes, lunes fue ayer. Vine hasta aquí con la intención de hablar, de tener 'la conversación' de arreglar las cosas, de tener un motivo por el que seguir adelante con esta juerga continua.

No hubo manera, llegué y ya estabas drogado. Sinceramente, yo también, pero fingía. Había fumado más de trece porros mezclando hachís y marihuanna junto con un Nolotil para el dolor de espalda, quizás creí que sería más llevadero soportar algo tan serio.

Yo no lo llevo bien, no sé ser seria, no quiero estar estable y me drogo.

Me siento envuelta entre tus sábanas y mis dudas. No  hablo para no estropear los momentos, no hablo cuando te ríes, cuando me acaricias la espalda o cuando practicamos telequinesia. No sé en que momento te parecieron más interesantes las pirámides, pero yo lo veo así, tal y como está escrito, su forma dibujada, nuestro paso del tiempo menguando. Y aún así el ser humano nace siendo masoquista, como le gusta el aguante para pavonearse delante del resto fingiendo que fue el último en caer.

Dos orgullosos intentando sacar un tema que no nos interesa, dos tozudos fumando el mismo 'chisme' con diferente humo. Dos personas que no se atreven a decir te quiero sin estar bajo los efectos de substancias que alteran el sistema nervioso.

Alteración.
DRUMMER.

Después de escribir toda aquella sarta de sandeces estrambóticas a cerca de mi, voy a preocuparme por hablaros de los dos.
Pese a mis intenciones plenamente sexuales con los hombres, hace un tiempo follé con uno, digo hace un tiempo por que llevo más de dos meses sin estrenar otras sábanas que no sean ensuciar las del. Aquí viene la peor parte ¿qué pasa cuando esas dos personas son tan iguales en cuanto a vicios? la respuesta a esta pregunta fui capaz de resolverla en el momento exacto que quise repetir. Cuando besas eses labios llenos de alteración, de alcohol, de licor café de hachís y te haces adicto, y no sabes quien va más pedo de los dos y el sexo se transforma en lujuria sobre cualquier superficie, contra la pared. Sudor, placer, rápido, lento, sin parar un segundo, semen.
Sin palabras hablarse, o levantarte pegado sin saber quien se acuesta a tu lado, como la primera vez. Si yo os contase.... Mis historias con los hombres siempre habían sido las mismas hasta ahora, todo giraba entorno 'cuanto menos sepa de mi, mejor'. Fui niña para unos, mayor para otros, fui Laura, Paula, Loia, Lola también Carmen o como se llame esa estrella de Hollywood a la que dicen que me parezco.
Fui tantas sin saber realmente quien era, ellos no sabían con quien se estaban acostando, yo menos, pero era de lo que se trataba, no tener su número, no saber sobre su pasado y sobrepasar límites. A la mañana siguiente procedía al habitual rutinario: intentar no despertar al individuo para evitar los 'buenos días' (paso número uno), recoger todo lo que pudiese llevarle a mi o recordarme y vestirme olvidándome siempre el sujetador '¡qué puto desastre!' siempre me lo repetía a mi misma.
Entonces llega la historia del hombre con el nombre al revés por que el suyo no le gusta, la historia de la mente más compleja y personalidad más hábil que é contemplado hasta el momento. Y fué su ternura asegurada, sus forma de no articular palabra, de mirarme, de preguntarse si tiene sentimientos o nos limitamos simplemente a vernos para saciarnos el uno con el otro.
Y ya van dos meses, tres quizás, totalmente desarmada por completo. No sé si son sentimientos, amor, afección o ganas, pero a veces me apetece y otras no. Algunas quiero volver a probar otros sabores y otras me quemo por dentro masturbándome con su imagen.
Espero que, con el paso de los días o los minutos, me da igual, la situación emocional en la que nos encontramos se vea unida por algo más que las drogas.
¡qué bonita ida de olla, qué fluír por todo el cuerpo, última calada y para cama!

Miente la niña otra vez. 
- Tu dile que estás bien, así no preocupas a mamá.
- Mamá estoy bien, sólo un poco cansada nada más.

- Recetas
Ahora tan sólo os pido un favor, ¿seríais capaz de ver la vida como una persona con trastorno de personalidad, instintos violentos e inestable emocionalmente? Si sois capaces imaginaros ahora lo mismo, pero sin prescripción médica, sabiendo que tienes todos y cada uno de los síntomas pero tu incapacidad moral, tu absentismo, tu 'todo me queda grande' te impide sentarte frente a una persona que psicoanalice, que te 'ayude', algo, alguien que por medio de la palabra te otorgue ese poder de decidir.
Llevo justo dos años sin diagnóstico aparente, con altibajos emocionales altamente anormales y una inestabilidad en mi vida cotidiana que propicia a que todo lo que me parezca atractivo venga por el mal camino. Un exceso de vicio o bueno, poniéndole concepto a todo 'ninfómana' 'alcohólica' 'drogadicta'... etiquetas a todo, no es así.
Cuando las ocasiones me lo permiten busco el primer intento en emborracharme, me abro a otras dimensiones por medio de drogas 'fumables' y practico sexo desenfrenado siempre que me viene en gana, con quien me apetezca, sin pretextos, sin un ya nos veremos. Conocí sábanas y camas, también suelos, repisas de ventanas, plazas traseras de coche y algunos sitios que no puedo mencionar por que mi estado de embriaguez era exagerado. 
Van transcurriendo los días y veo que mi vida sigue un tumulto cíclico de acontecimientos, sucedidos tras de sí, uno tras otro. Y cuando no quería a uno me encaprichaba con otro, pretendiendo tenerlo a mi disposición cuando el próximo tuviese demasiado reconocida mi entrepierna.
Me parece que me apetece tomarme una cerveza, así por que sí, encenderme y fundir los labios en haxís, luego ya determinarán ellos que cosas sucias quieren probar.




WE ARE SID AND NANCY.
fódete,
aquí
so
collemos
dous.
cambiei a base de hostias.




'Moriría por tí' y perdió la vida.

La reina no se olvida, 
ni con hostias, ni alcohol, ni enganchándose a la heroína.
Los zapatos se pegaban al suelo, 
acariciaba mi cara el vómito, pero la reina desde arriba me decía,
se cae uno para levantarse todos los días.
Y beso tras pasito a pasito caminaba un saltamontes, 
un Don Quijote que no era de La Mancha, que salía poniéndose con cada rayo de sol.
La buscaba a ella pero menguaban sus esperanzas en cada esquina que doblaba, 
la encontraba en sueños y la bebía en recuerdos. 
No era odio, ni rabia, 
no era un amargo sabor en la boca,
tampoco eran cicatrices en el alma, ni huecos en el corazón,
no era rencor ronco en el pecho, ni tragos vacíos,
era la tristeza de haberla perdido.
Inventó con ella la luna al unísono compás de un bravo mar en calma, 
poniéndole bandera sin necesidad de patria o pueblo y de ley la perversión.
Quería curarla saciándola con vicios
pero, ahuyentada por el aullido del lobo mi dueña salió corriendo.
Quedaba un desconocido perdido entre bosques de barras de bares, 
entre humo que no dice nada, humo de una tos egoísta de haberla conocido.
Sabiendo que costaría tanto lo que una vez le costó tan poco, 
desistió en sus intentos, se retractó, se contuvo, se dio por vencido.
La reina, que sin corona tenía príncipes,
la reina que sin dinero tenía castillo, 
que sin saber que tenía nada, 
me tuvo a mi.

 
I'm cool, ok?


All abou the gilr who comes to stay...



WE DON'T HAVE CHOICE.



Future.